Eugenio Molinari nació en 1936, en Chiari (Brescia).
Después de sus estudios clásicos y de la
licenciatura en farmacia, se dedica fundamentalmente
a su actividad profesional y, entre tanto, llega a ser
un fotógrafo de amateur.
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Al principio
la fotografía tiene para él un valor ocasional,
pero le ofrece una ayuda mnemónica y a veces una
orientación documental hacia la realidad natural;
luego, como aparece en las imagenes recogidas en sus
numerosos catálogos, la fotografía se convierte
en medio expresivo: Molinari advierte que la fotografía
puede ser un medio extraordinario no sólo para
informar, sino también para contar. De esta manera,
la fotografía se hace su principal objeto de atención
como medio expresivo personal.
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Destacando sus vínculos con la pintura, en su
investigación Molinari utiliza la fotografía
como una acuarela o un pincel diferentes, para expresar
sus emociones, sus relatos, sueños, fantasmas
y mitos.
El proceso de su madurez, que completó durante las
décadas de los Sesenta y Setenta, desembocó en
las primeras nuevas fotografías al inicio de los
años ochenta, a los que hay que remontarse para
seguir completamente su recorrido expresivo.
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Algunas
obras de Eugenio Molinari están en la Fundación
Italiana por la Fotografía de Torino, el Museo
Ken Damy de Brescia, el Museo de Arte Moderna de Rio
de Janeiro, el Museo de Arte Moderna de la Aquila y el
Museo Histórico Nacional de Rio de Janeiro.
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